
El presidente del Congreso Nacional de Honduras, Tomás Zambrano, presentó el pasado 21 de septiembre una iniciativa para que la Secretaría de Educación diseñe e implemente un Plan Nacional de Lectura de la Biblia y Valores en los centros educativos. El proyecto busca complementar la formación académica con contenidos sobre principios éticos y convivencia.
La propuesta pasó a la Comisión de Educación, que preside el diputado Arnold Burgos, para su análisis y dictamen. Su aplicación nacional depende del trámite legislativo y de las disposiciones que definan las autoridades educativas, según informó La Prensa.
El esquema contempla ocho fascículos adaptados a distintos niveles, desde prebásica hasta sexto grado. Los materiales incluyen actividades ilustradas para los alumnos más pequeños y contenidos orientados a fortalecer la cortesía, la disciplina y la convivencia.
¿Cómo funcionará el plan educativo hondureño?
Burgos afirmó en agosto que algunas escuelas ya utilizaban esos textos como parte de pruebas piloto. El legislador les atribuyó resultados positivos, pero la publicación no ofrece cifras, una lista de establecimientos ni una evaluación detallada que permita verificar ese balance.
La provisión de los materiales constituye otro componente del proyecto. Según Burgos, una organización no gubernamental de Costa Rica donaría los fascículos. El diputado sostuvo que el Estado no pagaría por esos textos. La información que publicó Proceso Digital el 4 de agosto no identifica a la entidad donante.
La iniciativa retoma una moción que el Congreso aprobó por unanimidad el 4 de febrero. Esa decisión impulsó una comisión con diputados de distintas bancadas y un proceso de diálogo con autoridades educativas y representantes de las iglesias católica y evangélica. El objetivo consistió en consensuar una propuesta para las escuelas públicas.
Durante las consultas, Burgos aseguró que las autoridades respetarían la decisión de los padres que rechacen la participación de sus hijos. La diputada Alejandra Burgos, secretaria de la comisión especial, también señaló en febrero que el proyecto no impondría una obligación a estudiantes ni a docentes, según lo reportado por Hondudiario.
Entre las voces de respaldo figura el pastor evangélico Mario Banegas. En declaraciones que recogió HRN el 25 de septiembre, explicó que los folletos promueven el respeto a los mayores, el amor al prójimo y el servicio a los demás. También afirmó que las familias conocerían los contenidos antes de su uso en las aulas.
Debate legal y prioridades escolares
La discusión tiene como referencia el artículo 151 de la Constitución hondureña, que establece el carácter laico de la educación nacional. En ese contexto, los promotores presentan la participación voluntaria como una garantía para las familias.
Las objeciones también apuntan a las necesidades de las escuelas. La diputada y docente Rita Zúñiga, del partido Libertad y Refundación, reclamó en febrero prioridad para la contratación de psicólogos y docentes de educación especial. Además, cuestionó la incorporación de la lectura bíblica como una asignatura formal.
Hasta el momento la iniciativa continúa en trámite. No confirma una aprobación definitiva ni una fecha de inicio del plan nacional.
Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional. Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA). Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Luis Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.





