
Un grupo de jóvenes futbolistas de las divisiones formativas del club brasileño Fluminense comenzó a reunirse regularmente para orar, leer la Biblia y cantar alabanzas dentro del propio centro de entrenamiento del equipo. La iniciativa, que surge de manera espontánea entre los atletas, se suma a una tendencia creciente de expresiones de fe cristiana dentro del fútbol brasileño.
Según testimonios difundidos en redes sociales por el jugador Bernardo André Goulart, los encuentros espirituales se realizan en el Centro de Entrenamiento del club en Duque de Caxias, en Río de Janeiro. Durante las reuniones, los jóvenes futbolistas se reúnen con guitarras para alabar a Dios, compartir la Palabra y orar juntos por sus vidas y carreras deportivas.
El propio Goulart describió el momento como un tiempo de transformación espiritual dentro del deporte. “Jesús está haciendo grandes cosas en nuestro medio”, afirmó el jugador, quien aseguró que han visto “personas siendo salvas, curadas y transformadas por el poder de Dios”.
“La vida solo tiene sentido cuando nuestro máximo ideal es servir a Cristo” - Neymar
El futbolista también expresó que el fútbol, muchas veces señalado como un ambiente marcado por presiones, rivalidades y excesos, puede convertirse en un espacio de renovación espiritual. “Dios no desistió del fútbol”, escribió, y alentó a otros deportistas cristianos a anunciar el Evangelio en los clubes donde juegan.
Una tradición de fe dentro del fútbol brasileño
El fenómeno no es nuevo en Brasil. Durante décadas, numerosos futbolistas del país han manifestado públicamente su fe cristiana dentro y fuera de las canchas.
En el Mundial de 2002, cuando Brasil se coronó campeón, varios jugadores se arrodillaron para orar colectivamente al final del partido. Algunos llevaban camisetas con mensajes como “100% Jesús” o “Yo pertenezco a Jesús”, lo que evidenció la fuerte presencia de jugadores evangélicos en la selección.
Entre los ejemplos más conocidos figura Neymar, quien suele hablar abiertamente de su fe cristiana y afirma que “la vida solo tiene sentido cuando nuestro máximo ideal es servir a Cristo”. El delantero acostumbra publicar mensajes de oración antes de sus partidos en redes sociales.
Otro caso reciente es el del delantero Roberto Firmino, exjugador del Liverpool y de la selección brasileña, quien se bautizó como cristiano evangélico en 2020. En 2024 incluso fue consagrado pastor en una iglesia en la ciudad de Maceió, donde impulsa actividades evangelísticas.
“Jesús está haciendo grandes cosas en nuestro medio” - Bernardo André Goulart
Un movimiento que atraviesa generaciones
La presencia de la fe en el fútbol brasileño también tiene raíces históricas. En los años 80 y 90 surgió el movimiento “Atletas de Cristo”, que reunió a jugadores profesionales que buscaban compartir el Evangelio dentro del deporte. Uno de sus representantes fue el goleador Baltazar, conocido como el “Artilheiro de Deus”.
Hoy, nuevas generaciones de futbolistas parecen retomar esa tradición espiritual. Las reuniones de oración entre jóvenes de la base del Fluminense reflejan un movimiento que se expande en vestuarios, concentraciones y entrenamientos.
Para muchos de estos deportistas, la fe no solo forma parte de su vida personal, sino también de su identidad pública dentro del deporte. Los testimonios y encuentros espirituales muestran que, en uno de los países más futboleros del mundo, el balón y la fe continúan encontrando espacios para caminar juntos.





