
El pasado sábado 17 de enero, mientras Puerto Rico vivía una de sus celebraciones culturales más grandes y tradicionales, un grupo de jóvenes cristianos decidió llevar el mensaje del evangelio directamente al corazón del Viejo San Juan. La iniciativa, organizada por la iglesia Catacumba Salinas, buscó cerrar el tiempo navideño de una forma diferente: con música cristiana, alegría y proclamación de fe en medio de la multitud.
La presencia de estos jóvenes se produjo en paralelo con las Fiestas de la Calle San Sebastián, un festival que se celebra cada año para marcar el final de la temporada navideña y honra a San Sebastián, mártir y figura histórica vinculada a la fe cristiana en Puerto Rico. Esta festividad reúne a residentes y turistas en el Viejo San Juan con música, bailes, artesanías y actividades desde mediados hasta finales de enero.
En medio de la multitud, que celebraba con ritmo y color las tradicionales fiestas —donde la música y el jolgorio son protagonistas— los jóvenes alzaron sus voces para entonar el clásico corito “Gozo en mi alma”.
El momento fue captado en video y rápidamente comenzó a circular por redes sociales, donde recibió numerosas reacciones.
Las imágenes muestran a los jóvenes cantando y celebrando su fe con entusiasmo y sin inhibiciones, incluso cuando a su alrededor la música popular y la fiesta se mantenían a todo volumen. En varios comentarios en plataformas como Facebook e Instagram, muchas personas elogiaron el valor de estos jóvenes por proclamar su fe en un entorno tan concurrido y festivo.
La acción de la iglesia Catacumba Salinas no fue solitaria. Varias cuentas en redes sociales mostraron escenas similares de evangelización espontánea en distintos puntos de las Fiestas de San Sebastián, con grupos que compartieron mensajes sobre el amor de Dios y el propósito de vida en medio de la festividad.
Las Fiestas de la Calle San Sebastián no solo son un gran evento cultural, sino también un punto de encuentro comunitario donde la tradición y la fe se entrelazan. El festival suele iniciar con una misa en honor a San Sebastián y sigue con actividades musicales, desfiles y celebraciones callejeras que atraen a miles de personas cada año.
En este contexto, la iniciativa de los jóvenes cristianos se destacó como una forma creativa de evangelización, usando la música y la alegría para llevar un mensaje de esperanza y fe. Las reacciones online reflejan que este gesto fue recibido con aplausos por muchos asistentes y observadores, quienes vieron en ello un testimonio vibrante de fe en medio de una celebración cultural extensa y diversa.





