
La profunda crisis financiera y social que atraviesa Irán, marcada por el colapso de la moneda y una inflación descontrolada, ha puesto en una situación de vulnerabilidad extrema a la comunidad cristiana local. Así lo recoge un informe publicado por la organización Puertas Abiertas.
Los creyentes de origen musulmán, quienes ya enfrentan un entorno hostil, son ahora blanco de una presión creciente por parte de las fuerzas de seguridad en medio del caos civil.
El panorama para los cristianos en la región es alarmante, ya que el gobierno iraní suele utilizar estos momentos de tensión interna para endurecer el control sobre las minorías religiosas. En este contexto, el informe destaca que los cristianos de origen musulmán y las iglesias domésticas "quedan aún más amenazados en Irán, bajo presión directa".
Esta situación se agrava por la escasez de alimentos que afecta directamente el sustento de las familias cristianas, quienes dependen de redes locales de apoyo que hoy luchan por cubrir necesidades básicas.
Irán continúa consolidándose como uno de los lugares más difíciles para vivir la fe en Jesús, ocupando actualmente el noveno puesto en la Lista Mundial de la Persecución 2025.
El reporte subraya que, ante los ojos de las autoridades, estos grupos "son tratados como amenazas a la seguridad nacional", lo que justifica arrestos y el uso de fuerza letal. Ante este escenario, se hace un llamado urgente a la intercesión por la paz y el fortalecimiento de la iglesia remanente en territorio iraní.
Al menos 36 personas habrían muerto durante las protestas más recientes en Irán. Aunque las autoridades iraníes aún no han publicado una cifra oficial de muertos, la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos informa que dos de las muertes confirmadas correspondían a personas afiliadas a las fuerzas de seguridad, mientras que los demás eran manifestantes.
Al menos tres de los manifestantes que, según los informes, han muerto eran menores de edad, según informó The Guardian el lunes, citando un informe de una organización independiente, la Organización Hengaw para los Derechos Humanos. Más de 40 menores también habrían sido arrestados, según el informe.





