Colombia abre su embajada en Jerusalén y profundiza el giro diplomático hacia Israel

de la Espriella y Gideon Saar
Abelardo de la Espriella, entonces aspirante a la Presidencia de Colombia, junto al canciller israelí, Gideon Saar, durante un encuentro en Buenos Aires en noviembre de 2025. Foto: redes sociales de De la Espriella.

Colombia inauguró este miércoles, 14 de octubre, su embajada en Jerusalén y consolidó el acercamiento a Israel impulsado por el presidente Abelardo de la Espriella. El canciller colombiano, Omar Bula Escobar, encabezó la ceremonia junto a su homólogo israelí, Gideon Saar, en una nueva señal del cambio de orientación diplomática iniciado tras la salida de Gustavo Petro del poder. La representación quedó a cargo de la embajadora Tania Gilinski.

La nueva sede está ubicada en Jerusalén occidental. Su apertura convierte a Colombia en el país latinoamericano más poblado con embajada en la ciudad, junto a Guatemala, Honduras y Paraguay. Las autoridades israelíes contabilizan ahora diez embajadas extranjeras, un recuento que incluye a Kosovo y Somalilandia, cuyos reconocimientos internacionales son limitados y que no pertenecen a Naciones Unidas.

La inauguración culmina una rápida reconstrucción de los vínculos bilaterales. Petro había roto las relaciones diplomáticas en mayo de 2024 en rechazo a las operaciones militares israelíes en Gaza. El nuevo gobierno las restableció el 11 de agosto de 2026, apenas cuatro días después de la posesión de De la Espriella, quien había prometido durante la campaña instalar la embajada en Jerusalén.

El acercamiento también avanzó en el terreno económico. Un día antes de la inauguración, ambos países restablecieron el Tratado de Libre Comercio, rescindido durante el gobierno anterior. La normalización ya había incluido, en septiembre, la restitución de la exención recíproca de visados para viajes turísticos.

Para Bogotá, la nueva embajada servirá como plataforma para ampliar la cooperación en seguridad, defensa, comercio y tecnología. Durante su visita, Bula buscará promover inversiones y abrir oportunidades para las exportaciones colombianas de café, flores y agroalimentos. La agenda bilateral también contempla proyectos de ciberseguridad, inteligencia artificial y agricultura de precisión.

El giro alcanza otros asuntos sensibles de la política internacional. El 10 de agosto, Colombia anunció el reconocimiento de la soberanía israelí sobre los Altos del Golán. En septiembre retiró su declaración de intervención en el proceso iniciado por Sudáfrica contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia por presuntas violaciones de la Convención sobre el Genocidio. Bogotá notificó esa decisión a la Corte el 18 de septiembre.

La elección de Jerusalén como sede diplomática coloca a Colombia dentro de una minoría internacional. Israel considera la ciudad su capital, mientras los palestinos reclaman Jerusalén oriental como capital de un futuro Estado independiente. La mayoría de los países mantienen sus embajadas en Tel Aviv o sus alrededores, ante la falta de una solución definitiva sobre el estatus de Jerusalén.

En 1980, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas decidió no reconocer la Ley Básica israelí sobre Jerusalén ni las medidas derivadas que alteraran el carácter y el estatus de la ciudad. Mediante la resolución 478, llamó además a los Estados que tenían misiones diplomáticas allí a retirarlas.

La Cancillería palestina invocó esas resoluciones al condenar este miércoles la apertura de la embajada colombiana. En un comunicado difundido por la agencia oficial WAFA, sostuvo que la decisión vulnera el derecho internacional, perjudica los derechos del pueblo palestino y debilita las posibilidades de alcanzar una paz justa. También pidió al gobierno de De la Espriella que revierta la medida.


Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional.

Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina (AEL) y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA). 

Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Luis Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.

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