
Canal Luz celebró el martes 13 de octubre los 25 años de su transmisión satelital con un encuentro en el auditorio de la Iglesia Visión de Futuro, en avenida Boedo 860, Ciudad de Buenos Aires. La señal cristiana nació en Rosario, Santa Fe, Argentina y hoy tiene alcance continental.
Participaron pastores y referentes del ámbito evangélico, entre ellos Juan Pablo Bongarrá, Omar Cabrera, Carlos Mraida, Rafael Pedace, Hugo Márquez, Norberto Saracco, Víctor Doroschuk, Jorge Gómez, Omar Olier, Alberto Rey, Coti Annacondia, Osvaldo Carnival, Ángel Negro y Joel Stefanini, entre muchos otros pastores y líderes también vinculados a la comunicación cristiana, como programadores y conductores propios de Canal Luz.

Del cable al satélite
La historia del canal comenzó en la década de 1980, cuando su fundador, José María Silvestri, empezó a explorar en Rosario el uso de la televisión para comunicar el mensaje de salvación. Primero se distribuyó por cable y enlaces de microondas en localidades de Santa Fe y Entre Ríos. El objetivo era llegar a Buenos Aires, al resto del país y luego más allá de las fronteras, lo que exigía subir la señal a un satélite.
Ese paso se concretó en 2001, con una transmisión desde Rosario hacia un satélite ubicado a unos 36.000 kilómetros de la Tierra. Para armar su infraestructura, el equipo reunió tecnología de Israel, Inglaterra y Estados Unidos.
Una apuesta en plena crisis
Pablo Silvestri, hijo del fundador, CEO de Canal Luz y pastor de la Iglesia Evangélica Misionera Argentina, recordó durante el acto las dificultades de aquellos primeros años. El canal asumió compromisos económicos significativos cuando el país avanzaba hacia la crisis de diciembre de 2001 y el corralito (que fue una medida gubernamental económica que generó malestar y dificultades a toda la población).
Según contó Silvestri, el costo mensual del espacio satelital equivalía al valor de un auto cero kilómetro de aquella época. Al comparar con lo invertido en 25 años, dijo que podrían haberse comprado cientos de vehículos. “Pero no somos vendedores de autos, nosotros predicamos a Cristo”, afirmó.
La señal logró sostenerse sin recurrir a campañas de recaudación en pantalla, una decisión que se mantiene desde sus comienzos como parte de una visión integral de bendeción que proviene de Dios.
Alcance actual
Actualmente Canal Luz llega a sistemas de televisión de 17 países de América y se distribuye mediante 768 operadores, entre ellos DirecTV, Flow, Claro y Tigo.
A partir de 2019, la señal comenzó a desarrollar nuevas alternativas de distribución mediante servidores de internet, lo que permitió que operadores de televisión y usuarios particulares accedieran a su programación sin depender exclusivamente de la recepción satelital. Actualmente, Canal Luz puede verse mediante aplicaciones para Smart TV, dispositivos Roku, plataformas digitales, su sitio web y YouTube.
Durante el encuentro se presentaron estas posibilidades y se destacó una frase que resume el desafío actual: “Las pantallas son muchas, el mensaje es uno solo”. Lo revolucionario de Canal Luz no quedó encerrado en su primera transmisión satelital. Su historia está marcada también por la decisión de seguir transformándose para estar presente donde se encuentran las audiencias.
A lo largo de estos 25 años, la señal abrió su programación a iglesias y ministerios de diferentes lugares, y les ofreció una infraestructura de comunicación que amplificó el alcance de sus mensajes. Pero que también innovó tecnológicamente para estar a la altura de las principales emisoras audiovisuales a nivel internacional.
Reconocimiento
La celebración también sirvió para recordar la figura del pastor José María Silvestri, ideólogo y fundador de Canal Luz, quien falleció en 2020 durante la pandemia. Se reconoció el legado de quien se animó a impulsar una señal cristiana cuando hacerlo exigía recursos, conocimientos y una determinación extraordinarios. El pastor José María no llegó a ver todas las transformaciones tecnológicas que hoy atraviesa la comunicación, pero el proyecto que impulsó continúa adaptándose a ellas conforme a la visión que Dios le había dado.

Uno de los momentos destacados fue la entrega de reconocimientos institucionales. Los vicepresidentes de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA), Rafael Pedace y Jorge Gómez entregaron una placa conmemorativa y señalaron tres aspectos fundamentales de la trayectoria de Canal Luz: la visión de su fundador, la generosidad con la que desarrolló el proyecto y la capacidad de transmitir ese legado a una nueva generación. Cualidades que continúan en su familia y ministerio, donde muchos de sus nietos hoy también forman parte de este proyecto pujante y pionero de la TV cristiana en el país y en el continente latino.
El desafío de lo que viene
Uno de los aspectos más destacados que dejó la celebración gira en torno a las herramientas de comunicación cambian, pero el propósito que las impulsa debe permanecer. Pablo Silvestri reflexionó durante la celebración sobre el peligro de confundir popularidad con impacto real.
“No vamos a ser relevantes aunque tengamos millones de views, aunque la gente nos aplauda, pero no produce transformación real”, expresó Silvestri.
El planteo cobra fuerza en un tiempo en que los seguidores, las visualizaciones y los algoritmos parecen determinar el éxito de cualquier proyecto comunicacional. Si hace 25 años el hito fue lograr que una señal cristiana llegara al satélite, hoy millones de personas tienen en sus manos un dispositivo capaz de transmitir en vivo a cualquier lugar del planeta. Pero, se señaló, tener las herramientas no significa necesariamente tener una visión.
Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional.
Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina (AEL) y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA).
Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Luis Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.





